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Además del libro en línea de Experimentos de física, donde se sistematizan los experimentos más importantes respecto a la nueva Teoría de la Equivalencia Global, se incluyen en este apartado de Experimentos de energía los más relacionados con la Ley de la Gravedad Global.
La existencia de las ondas gravitacionales intuidas por Newton, estudiadas por Laplace y previstas por la Teoría de la Relatividad General de Einstein es un tema interesante porque todavía no se han detectado empíricamente.
La NASA tiene programado en el año 2010 el experimento LISA (Laser Interferometer Space Antenna) para intentar detectar las ondas gravitacionales; se trata de un experimento similar al de Michelson-Morley, pero en el espacio. No obstante, como se explica en el libro en línea de Experimentos de Física, pienso que se va a observar que la luz no se comporta como en el experimento de Michelson-Morley; lo que significará, poco más o menos, el fin de la Teoría de la Relatividad de Einstein.
El concepto de ondas es muy amplio y existen varias clasificaciones o tipos de ondas. La página sobre ondas físicas de Wikipedia está bastante bien y con imágenes animadas.
A menudo se habla de las ondas gravitacionales; sin embargo, normalmente no se dice qué características debieran tener, además de transmitir o soportar la energía potencial elástica del campo gravitacional.
El aspecto que más me interesa es la velocidad de las ondas gravitacionales; pero antes veamos sus características atendiendo a los criterios siguientes:
Ondas que necesitan un medio o no.
Para Don Magufo todas las ondas necesitan un medio, pues de lo contrario se trataría de ondas mentis u ondas mágicas. Cita obligada a Newton, en cuanto que no le gustaban las fuerzas a distancia.
En Wikipedia se distingue entre ondas mecánicas, como las del sonido, ondas electromagnéticas o de transmisión de lo que llama campos (se suponen inmateriales) y ondas gravitacionales que representarían la transmisión de deformaciones del propio espacio.
Parece que la Física Moderna, además de utilizar ondas fantasmales de luz, confunde los cambios en el tamaño y tensión de las retículas de la globina con cambios en el propio espacio, ayudándose de cambios en el tiempo para cuadrar las observaciones de la realidad física; por supuesto, antes de acudir a las singularidades o incertidumbres como último recurso.
Ondas periódicas y no periódicas.
Las ondas gravitacionales serán periódicas, pues la tensión de la globina se mantiene, al contrario que las ondas de luz, que se producen de forma aislada o no periódica. Al tipo de ondas no periódicas o aisladas también se les denomina pulsos.
La energía gravitacional elástica de la globina necesita de una vibración constante por el propio concepto de elasticidad; ya que algo en reposo absoluto no podría tener ninguna energía interna.
Ondas estacionarias y ondas que se propagan.
Las ondas gravitacionales serán ondas estacionarias, pues la fuerza de gravedad existiría en un campo de gravedad estático.
Ahora bien, existen variaciones en la intensidad del campo gravitacional y parece que a dichas variaciones la Relatividad General las denomina ondas gravitacionales.
La propagación de las variaciones de la tensión de la curvatura longitudinal debería producirse con la vibración o resonancia de las ondas estacionarias de la globina.
Ondas longitudinales y transversales.
La tensión longitudinal de la estructura reticular de la materia se debería mantener con ondas longitudinales tipo muelle o bien como ondas bidimensionales; pero no de torsión, como las ondas electromagnéticas.
Los nodos de las ondas longitudinales o bidimensionales podrían corresponder con los vértices de las retículas de la globina.
En realidad, la idea que quiero exponer es que tanto las ondas de propagación de la intensidad del campo gravitatorio como las ondas electromagnéticas se propagan a la velocidad de vibración o resonancia de las ondas longitudinales estacionarias de la globina.
Ondas unidimensionales, bidimensionales o tridimensionales.
Este concepto sobre las dimensiones de una onda es bastante claro; sin embargo, yo diría que a menudo se confunde un conjunto de ondas con una única onda por el hecho de producirse simultáneamente.
De ahí que nadie tenga claro el concepto de fotón, tren de onda y frente de onda más allá de sus implicaciones matemáticas. Al menos, el vocabulario utilizado es muy confuso; lo que, para el caso, es lo mismo.
Las ondas de propagación de la gravedad serán formadas por media onda en el caso de sólo aumento de la intensidad, dada la característica de disminución de la intensidad con el cuadrado de la distancia y forma asintótica en la intensidad cero.
Veamos ahora el tema de la velocidad de las ondas gravitacionales como transmisión de la tensión de la curvatura longitudinal de la gravedad, por variaciones en la localización espacial de la masa que la causa.
Este aspecto de la interacción gravitatoria no es sencillo, hay poca información y muy confusa. Piénsese que la Física Moderna niega la existencia de la estructura reticular de la gravedad o de cualquier tipo de éter con propiedades mecánicas. Esta última afirmación no deja de ser un eufemismo de la Teoría de la Relatividad de Einstein.
El tema de la velocidad de la vibración de la globina como ondas longitudinales está relacionado con el punto sobre “Propagación de las ondas magnéticas y velocidad de la luz constante” en el apartado de las Propiedades de las ondas de luz o fotones y la interacción electromagnética del libro en línea de la Mecánica Global.
Perlas cósmicas - Explosión de estrella
(NASA)

Un tema distinto es la resonancia de la masa, pues aumenta con el movimiento y con la tensión longitudinal de la globina; como se discute en el apartado Física y movimiento en la gravedad del libro de la Dinámica Global, podría ir de *c* hasta aproximarse a c2.
Antes pensaba que la velocidad de las ondas gravitacionales como transmisión de la tensión de la curvatura longitudinal responsable de la fuerza gravitatoria podría ser c2 o una cantidad de orden parecido, de forma que la sensibilidad de la tecnología actual a cambios tan rápidos y tan pequeños no era suficiente.
Ahora, estoy convencido de que la velocidad de las ondas gravitacionales, como propagación de la tensión longitudinal de la globina, debería ser la misma que la de las ondas transversales o velocidad de la luz, con independencia de sus variaciones.
Las argumentaciones en un sentido u otro serían las siguientes:
Velocidad c2 o una cantidad de orden parecido.
Laplace determinó en 1825 que la velocidad de propagación de las ondas gravitacionales debería ser al menos 108 c por la diferencia entre la dirección de la aceleración centrípeta de la Tierra hacia el Sol y la dirección de la luz que llega a la Tierra procedente del Sol.
Veamos hacia dónde apunta la aceleración centrípeta de la Tierra por el efecto de la fuerza gravitatoria del Sol. Como sabemos que la luz tarda 8,3 minutos en llegar a la Tierra desde el Sol, la dirección de la luz apunta a la situación del Sol 8.3 minutos antes, deberá haber algún ajuste por el arrastre de la luz pero será pequeño porque dicho arrastre disminuye rápidamente con la distancia.
De las observaciones astronómicas realizadas se conoce que el vector de la aceleración centrípeta de la Tierra apunta 20 segundos de arco en la dirección del movimiento del Sol respecto a la de la Luz; es decir, apunta a la situación espacial correcta del Sol en ese mismo momento.
Otros estudios con eclipse de Sol por la Luna y con púlsares binarios ofrecen cantidades mínimas similares.
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Velocidad de ondas longitudinales de la gravedad igual a la velocidad de la luz.
Se podría pensar que la fuerza centrípeta sobre la Tierra apunte fielmente al Sol no se debe a la velocidad de las ondas gravitacionales como transmisión de la tensión longitudinal de la gravedad sino a que las fuerzas gravitatorias son aditivas y, en este contexto de Sol en movimiento de traslación galáctica, el movimiento de la Tierra se debe tanto a la fuerza gravitatoria del Sol como a la fuerza de la gravedad responsable del citado movimiento del Sol, que afectará exactamente igual a la Tierra.
En otras palabras, si eliminásemos en el análisis la fuerza gravitatoria que afecta al Sol y a la Tierra el resultado sería un Sol estático y no se necesitaría imaginar ninguna velocidad de las ondas gravitacionales puesto que no existiría ninguna variación de la gravedad, por estar considerando únicamente la variación de la fuerza gravitatoria del Sol, que es nula.
También podría ser que no se deba a que las fuerzas de la atracción gravitatoria sean aditivas, que lo son cuando existen, sino que tanto el Sol como la Tierra podrían estar siendo arrastrados por el movimiento de la globina (ver el apartado de Tipos de movimiento en el libro de la Dinámica Global)
En este caso, no existiría la transmisión cuasi instantánea mencionada anteriormente de la atracción gravitatoria, sino que se trataría del caso real de existencia de plataforma. Además dicha transmisión de las ondas gravitacionales, de efectuarse, se efectuaría sobre las mismas líneas de tensión de la estructura reticular de la globina sobre las que se propaga la luz.
La argumentación sobre la atractis causa de la Ley de la Gravedad Global, en relación al hecho indicado por Einstein de que la fuerza gravitacional afecta el doble a la luz que a la masa según la Ley de Gravitación Universal de Newton y confirmado en el eclipse de Sol de 1919, es coherente con la igual velocidad de transmisión de la gravedad y la luz.
Finalmente y muy importante, científicos de la universidad de Missouri-Columbia en 2003 afirman haber medido la velocidad de la gravedad con un error del 20% y mantienen que es igual a la de las ondas electromagnéticas.
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