3.e) Éter gravitacional, éter cinético y aceleración

El concepto o definición de aceleración física es muy sencillo, pues es la variación de la velocidad por unidad de tiempo. En el modelo de la Dinámica Global, con un espacio euclidiano y un tiempo absoluto, el concepto se simplifica bastante; si bien aparecen nuevos tipos de movimiento como hemos visto en su apartado correspondiente.

En realidad el éter global suporta el campo de gravedad, la energía cinética y la masa, de ahí que se pueda utilizar indistintamente los nombres de éter global, gravitacional o cinético. Los distintos nombres ayudan al cerebro a recordar las múltiples propiedades del éter global.

Existe un problema con el concepto de aceleración debido a la Teoría de la Relatividad y su Principio de Equivalencia respecto al tiempo y la propia relatividad del espacio.

Galaxia espiral NGC 1309
NASA (Imagen de dominio público)
Galaxia espiral NGC 1309 - NASA

El Principio de Equivalencia de la Relatividad General señala que no se alcanza a distinguir entre los efectos de la aceleración de la gravedad y la aceleración física por otros motivos. En el libro Teoría de la Relatividad, Elementos y Crítica se dedica una apartado comentar los errores de dicho principio, sobre todo sobre el ejemplo mental –no experimento– del ascensor en que se basa.

En concreto, dicho libro dice: “Sin embargo, este ejemplo del ascensor no funcionará ni para la luz ni para una persona y un giróscopo, porque ninguno de los tres sería atraído con la misma fuerza de gravedad.”

Al margen del ejemplo anterior, es cierto que, desde un punto de vista físico, dichos conceptos tienen muchos elementos en común y es primordial entender las características y causas de ambos movimientos con aceleración para establecer cuándo se comportan igual y en qué se diferencian. Y, a ser posible, huir de principios físicos artificialmente impuestos en lugar de respetar los hechos empíricamente observados.

Veamos el siguiente ejemplo:

  • Bosque encantado.

    Pensemos en un espacio con árboles por donde vamos paseando. Será un paseo agradable si no hay muchos árboles que nos impidan el paso continuamente. En otras palabras, existirá una determinada densidad de árboles innata e independiente del observador en dicho bosque. Sin duda, otros bosques pueden ser más o menos poblados.

    Ahora vamos a ir al bosque a correr un poco, notaremos que tenemos que tener más cuidado que cuando paseábamos para no chocarnos con los árboles. Cuanto más rápido vayamos, más poblado nos parecerá el bosque, es decir, la aceleración física cambia la densidad subjetiva de árboles en el bosque.

    Pensemos ahora, pero sólo por un momento, que somos gigantes y vamos de merienda al bosque encantado, seguramente nos volverá a parecer que el bosque está más poblado que en el primer caso.

    De igual forma, pero operando al revés, nos podríamos encontrar con tres bosques distintos en cuanto a su densidad de árboles, pero que la densidad sentida por cada observador fuese exactamente la misma.

    La labor científica en este caso, no está en mantener esa confusión aparente de los bosques con definiciones relativas, consecuencia de la natural subjetividad de nuestros sentidos.

    Tampoco consiste en la definición de un sistema de medidas diferente para cada situación, de forma que sea imposible hacerse una idea intuitiva de la realidad, por obligarnos a estar cambiando continuamente de unidades con el mismo nombre. Y mucho menos obligarnos a hacer cálculos de ecuaciones con tensores como si estuviésemos en cualquier bosque perdido del universo para dar un pequeño paseo por el bosque de al lado de casa.

Este ejemplo del bosque encantado nos ayuda a entender la equivalencia parcial entre gravedad y velocidad, o entre variaciones en el campo de gravedad y la aceleración o variación de la velocidad.

Como veremos más adelante al hablar del movimiento con gravedad, la frecuencia de resonancia de la masa cambia con la gravedad y con las variaciones en la velocidad o aceleración por el mecanismo del movimiento sobre el éter gravitacional o cinético.

La relación típica entre aceleración física en el éter global y la aceleración de la gravedad es de física elemental, puesto que el efecto más notorio de la gravedad es una aceleración centrípeta por definición; es decir, una fuerza por unidad de masa que sufre un objeto dirigida hacia el centro del campo de gravedad de otro objeto.

Las unidades físicas de la gravedad se corresponden con la aceleración. Matemáticamente se puede decir que la gravedad es un caso particular de la aceleración abstracta. No obstante además de la constante G y sus unidades es necesario incluir otro término –con sus unidades– en la fórmula de la gravedad para recoger el efecto de la velocidad respecto al éter cinético.

Desde otro punto de vista, la aceleración consecuencia de la fuerza de gravedad se debe a la elasticidad de la estructura reticular de la materia o éter gravitacional y su simetría radial.

Además, como se ha repetido en numerosas ocasiones a lo largo de este libro, la aceleración debida a la gravedad es consecuencia de las dos componentes de la atractis causa que genera la fuerza global de la gravedad. Es decir, no hay distorsión del espacio ni del tiempo, sólo de conceptos en algunas teorías físicas.

Casos interesantes de aceleración debida a la fuerza de la gravedad global son:

  • En ocasiones, de acuerdo con la definición de la aceleración de la gravedad, ésta puede ser nula por compensarse el efecto de dos campos gravitatorios, pero el que no exista curvatura longitudinal de los filamentos del éter gravitacional no significa que la tensión longitudinal del éter global no sea mayor de lo normal.

  • Para la órbita de los planetas, la Ley de Gravitación Universal de Newton nos proporciona las relaciones entre inercia o fuerza centrífuga y gravedad o fuerza de aceleración centrípeta que tienen que existir para conseguir una órbita estable de los planetas.

    Sin embargo, la pequeña precesión anómala de los planetas es explicada por Paul Gerber, la Relatividad General, con distorsión del propio espacio, y por la Dinámica Global con el efecto Merlín –en orden cronológico, los tres con la misma fórmula y distintas teorías físicas.

    Con la velocidad, la masa se incrementa con o sin gravedad; pero sólo en el campo gravedad existen además variaciones intrínsecas de la fuerza de gravedad por unidad de masa, consecuencia del mayor intercambio de energía con la velocidad –o energía cinética–. El efecto Merlín se refiere a este fenómeno.

    Las variaciones de la fuerza de la gravedad a que se refiere el efecto Merlín son distintas tanto de las derivadas de la variación de la distancia como de la variación de la masa en la fórmula de la gravedad de Newton.

  • Otro aspecto relevante del desarrollo de la teoría de la gravitación es la fuerza que produce la curvatura de luz en presencia de una masa. Este hecho, curiosamente depende del doble de la fuerza de la gravedad de Newton, como reconoce la propia la Relatividad General, justificándolo en una deformación del espacio debido a la energía.

    Para la Física Global, la causa de que la curvatura de la luz sea el doble se debe igualmente al efecto Merlín o segunda componente de la atractis causa, explicado en el libro de la Ley de la Gravedad Global.

    La Relatividad General indica que, tanto en un caso como en otro, la distorsión del espacio se debe a la energía total, es decir, parece que la gravedad en realidad es la citada distorsión. En consecuencia, se pierde el razonamiento y no se ve con claridad que la fuerza de gravedad es doble para la energía tanto electromagnética como cinética, pero no para la energía equivalente a la masa normal. Este aspecto es clave para entender los mecanismos del movimiento en el éter global, con o sin gravedad.

La Física Global se basa en el Principio de Conservación Global que, como su nombre indica, supone una equivalencia más general que la de la Teoría de la Relatividad, por incluir a la gravedad junto a la masa y la energía. No obstante, es distinta y está más en la línea de la extensión del clásico Principio de Conservación de la Energía.

Por el contrario, respecto a las diferencias de la gravedad con la aceleración del movimiento sobre el éter global, gravitacional o cinético, la equivalencia es más restringida; pues no llega a suponer una identidad entre los conceptos de aceleración y gravedad y mucho menos a asignarle efectos temporales a ninguna de ellas.

La equivalencia global planteada anteriormente se basa en la unificación de las fuerzas fundamentales por la Mecánica Global y en los efectos energéticos de la velocidad física, la aceleración y la gravedad sobre la masa, estudiados por la Ley de la Gravedad Global y la Dinámica Global.

En el ejemplo del bosque encantado, es equivalente que haya más árboles, que nos movamos nosotros o, incluso mejor, que el bosque se mueva hacia nosotros; a los efectos analizados, los tres casos son indistinguibles. Pero el número de árboles es diferente si sabemos hacer el cálculo.

Finalmente, con independencia de no asignar efectos temporales ni a la gravedad ni a la velocidad; la Dinámica Global, al explicar la órbita de Mercurio y la curvatura de la luz con el efecto Merlín, hace innecesario el principio físico de igualdad entre masa inercial y masa gravitacional –tanto de la Mecánica Clásica como de la Teoría de la Relatividad.

La definición de la masa en la Mecánica Global se basa en su realidad física y no por su comportamiento inercial o gravitatorio. La masa física solo tiene un concepto y su comportamiento depende de las fuerzas y energías con las que interactúa. Es más, la fuerza de gravedad por unidad de masa depende de la inercia o energía cinética.