Molwickpedia online
 

María José T. Molina

NOCTURNIDADES INFANTILES

LIBRO DE CUENTOS INFANTILES

Cuentos de primavera: El Sol, las Nubes y las Estrellas

Este cuento de primavera para niños describe con sencillez la maravilla del Sol y las estrellas cuando se retiran las nubes de día y de noche.

CUENTOS DE PRIMAVERA

Por el contenido de elementos sobre el clima, como el Sol, las nubes, la lluvia y las estrellas, la secuencia temporal se puede clasificar dentro la categoría de cuentos sobre la naturaleza.

En este caso, además de la descripción citada, llama la atención que en todo la historia no se mencionan nunca las estrellas a pesar de estar en el título del mismo. No obstante, el relato del paso de los días y cómo cambia el cielo provocará o bien preguntas o bien explicaciones de qué pasa cuando se dan las mismas circunstancias y en lugar de ser de día es de noche.

En otras palabras; los conceptos de día, noche y estrellas también están íntimamente relacionados con este cuento de primavera y por eso se ha optado por incluir las estrellas en el título de este cuento para bebés.

 

EL SOL, LAS NUBES Y LAS ESTRELLAS

By Caroline Sedgwick

Érase una vez, en una tierra muy, muy lejana, había un país, donde estaba siempre lloviendo, lloviendo y lloviendo; con lluvias torrenciales todo el día, todos los días, durante años y años. Y allí, vivía un niño chiquitito, en una casita en la montaña, con su papá y su perrito.

Tenía nueve años, y todos los días de su vida, había llovido y llovido durante todo el día y toda la noche.

¿Te puedes imaginar estando siempre lloviendo y siempre húmedos?

La gente estaba siempre diciéndole que, antes de que él naciera, había habido una cosa extraña que se llamaba Sol. El sol era una cosa grande, redonda y amarilla, que daba calor y luz a todo y a todos. Y siempre tenía una sonrisa en su cara grande, redonda y amarilla. Y, al ver esa sonrisa en el sol, la gente lo miraba y le devolvía la sonrisa.

Doble amanecer

El niño pequeñito no podía imaginar en su mente la idea de una cosa grande, redonda, amarilla y sonriente. Y no podía creer que la gente pudiera mirarlo y sonreírse, porque en su pueblecito nadie se sonreía, todos parecían muy tristes.

Un día, la gente empezó a comentar que los cielos parecían un poco más claros. Todavía estaba lloviendo y las negras nubes aún estaban colgando del cielo, pero era cierto que parecía más claro.

Al día siguiente, la gente empezó a comentar más, que ese día, estaba lloviendo menos.

Al día siguiente, solo llovió la mitad del día.

Al otro, solo hubo unas pocas lloviznas, y las ventanas goteaban de vez y cuando.

Y al otro, dejó de llover; al siguiente, todas las nubes eran de color blanco. Un día más y aparecieron trozos de cielo azul.

De repente, no había ni una sola nube y una cosa grande, redonda y amarilla estaba flotando en el cielo, dando calor y luz a todos.

Y la gente miraba hacia arriba y sonreía al verlo, porque tenía una enorme y radiante sonrisa.

Y el niño pequeño se sentó en su cama y vio, a través de la ventana, una cosa de la que solo había oído hablar en historias que podían ser cuentos: Una cosa grande, redonda y amarilla en el cielo con una gran sonrisa en su cara. ¡Eso debe ser el sol! Dijo el niño, devolviéndole la sonrisa. Y corrió por las calles, viendo que todo el mundo estaba sonriendo.

 

Y ahora...

¡ A DORMIR !

 

 
© 2007 Todos los derechos reservados