III.1. Crítica de la Teoría Creacionista o Creacionismo

Cito la Teoría Creacionista o Creacionismo y otras teorías de carácter religioso porque está relacionada con las teorías de la evolución y muchas personas de una forma u otra las comparten.

Como la Teoría Creacionista no sigue el método científico en su más amplio sentido, no se puede hacer crítica alguna, solamente manifestar mi profundo respeto en las creencias religiosas de todo tipo.

Notredame
Paris  Pórtico de la catedral de Notredame, Paris

Problemática similar surge al estudiar las posiciones o teorías sobre la existencia del alma-cuerpo (monismo y dualismo) y, aunque en menor grado, los conceptos mente-cerebro (conductismo lógico -Wittgenstein, identidad y funcionalismo) por encontrarse en el ámbito de la teología y la filosofía más que en el de la ciencia.

En todo caso, pienso que se pueden mantener la Teoría Creacionista o Creacionismo y demás posturas religiosas y, a la vez, aceptar cualquier otra teoría de la evolución, con una interpretación metafórica de determinadas explicaciones de carácter religioso al origen de la vida...

III.2. Diseño Inteligente  

A pesar de que la Teoría General de la Evolución Condicionada de la Vida (TGECV), de 1992, no coincide con los planteamientos del movimiento del Diseño Inteligente, como la idea seudo tautológica del diseño del universo para permitir la vida biológica tal y como la conocemos; en líneas generales, se puede decir que coincide en el argumento esencial del mismo; esto es, la existencia de una evolución finalista consecuencia de un impulso vital intrínseco.

Obviamente, también sufre las mismas actitudes en cuanto a que la pretenden confundir con el Creacionismo o Teoría Creacionista y no admitir su carácter científico. ¡Cómo si la exclusión del carácter científico de una teoría por las buenas fuese precisamente un acto científico típico!

En referencia a las conexiones religiosas que se pudieran pensar, se puede entender que la Teoría General de la Evolución Condicionada de la Vida, aunque anclada totalmente en el método científico y la investigación experimental, apoya una visión religiosa en la misma medida en que confluyen todas las religiones, es decir, la citada existencia científica del citado impulso vital que parece dar sentido a la vida.

La demostración científica de que la evolución sea finalista no implicaría, en su caso, que todos los aspectos propugnados por el movimiento o Teoría del Creacionismo Inteligente en sentido amplio sean correctos, dada su amplitud y heterogeneidad.

Es más, en sentido estricto, la Teoría General de la Evolución Condicionada de la Vida  (TGECV) no forma parte de dicha corriente o movimiento.

No obstante, el tema del Diseño Inteligente, me parece importante por las siguientes razones:

  • Es un gran paso que parte de la religión, se llame Creacionismo Inteligente, Creacionismo Científico, Teoría Creacionista evolucionista o movimiento del Diseño Inteligente, se decida a intentar compatibilizar sus creencias con la realidad física de nuestro mundo, básicamente representada por la ciencia y la investigación experimental.

    Así, la ciencia, o mejor dicho, la comunidad científica se ve empujada a hacer lo correspondiente; es decir, a no negar algo de lo que no tiene pruebas para negar y, por lo tanto, admitir que ideas como las del Diseño Inteligente puedan ser correctas.

    De producirse lo anterior, la comunidad científica se vería obligada a reconocer que su preferida teoría de la evolución de Darwin no está ni demostrada ni rigurosamente formalizada y que, al aceptarla como tal, han cometido graves errores en el pasado.

  • La entrada en ciencia, en su caso, del Diseño Inteligente obligaría a una mayor profundidad y seriedad, tanto en el propio Diseño Inteligente como en la Teoría Darwinista o neodarwinismo imperante en la actualidad.

    Por ejemplo, ambas deberían explicar el concepto de Vida y cuándo y cómo piensan que comenzó en el universo y llegó hasta nuestros días. ¡Nótese que hasta ahora una se centra en la Vida y la otra en las especies!

    Asimismo, ambas deberán apartar del ámbito de la ciencia aquellas aseveraciones que no sean verificables o falsables, como las tautologías o cosas que surgen o emergen de la nada sin que se pueda decir exactamente cuándo.

  • Otro elemento esencial de la dinámica de la teoría del Diseño Inteligente es que representa una pequeña revolución en sus propias ideas; porque sus defensores se verán obligados a situar al diseñador en este mundo, si de verdad quieren aceptar la evolución.

    Es decir, existe una inteligencia que produce pequeños cambios a lo largo del tiempo que hace que se produzca la evolución. Entonces, parece sensato pensar que esa inteligencia sea pequeña e incluso pertenezca a una escala micro y no típicamente humana. En otras palabras, con el Creacionismo Científico, si se quisiera llamar así, el ser humano deja de ser el único ser inteligente y con espíritu de mejora.

En definitiva, si el movimiento Diseño Inteligente es evolucionista de verdad, y creo que lo es, está trascendiendo el sentimiento religioso más allá de la joven humanidad, lo que, a mi juicio, es positivo e implica que se está racionalizando.

Ahora solo falta que la ciencia moderna emprenda un camino similar y abandone algunas de sus premisas decimonónicas que le impiden ser neutra respecto a conceptos tan importantes como la evolución de la vida.

III.3. Crítica de las teorías de la evolución: teoría de Lamarck  

La teoría de Lamarck es la teoría de la evolución basada en los factores medio ambientales y resumida en la frase la función crea el órgano se considera válida, pero no general. La razón es que la teoría de Lamarck ha de de ser matizada en cuanto a los controles impuestos por la naturaleza para evitar el desarrollo efectivo de caracteres modificados por cambios medio ambientales no permanentes.

Las implicaciones filosóficas de la teoría de Lamarck indican la existencia de una inteligencia creadora distinta de la humana pues para que la función cree el órgano han de existir los mecanismos adecuados.

 

 
 
 
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María José T. Molina

TGECV

TEORÍA GENERAL DE LA EVOLUCIÓN CONDICIONADA DE LA VIDA