María José T. Molina

Teoría Cognitiva Global

INTELIGENCIA, INTUICIÓN Y CREATIVIDAD

Herencia y ambiente

La herencia genética y el medio ambiente en el desarrollo de la inteligencia. La teoría de la selección natural, del igualitarismo o pretendido idealismo y de las mutaciones intelectuales.

4.b) Herencia genética y ambiente

Se han agrupado los siguientes puntos porque no es fácil separar los argumentos en contra de las dificultades reales y si ambas cosas no se deben, en gran medida, a la falta de un verdadero interés por el tema, tanto a escala personal como en el ámbito político por motivos filosóficos o sociológicos.

Citemos a título de ejemplo el siguiente párrafo contenido en un estudio sobre la herencia en variables continuas:

"Puesto que actualmente no existe una definición ni una medida objetiva de la inteligencia, no es fiable utilizar los métodos de la genética cuantitativa para investigar la heredabilidad de este carácter".

Muchos de los puntos siguientes tienen este común denominador.

4.b.1. Materialismo moderno 

Una postura típica es que al hacer referencia a la influencia medio ambiental en el desarrollo de la inteligencia humana, se quiere decir a las pequeñas variaciones existentes tanto entre individuos como acaecidas en los últimos miles de años de la especie humana. Es más, mínimas si las comparamos con las diferencias entre la inteligencia de diversas especies.

Sin duda, esta visión de la realidad es el mayor obstáculo para la aceptación de nuestros postulados, se trata de una actitud subjetiva impregnada de un bondadoso igualitarismo y un pretendido idealismo.

No quiero decir que necesariamente estén equivocados sino que sus argumentos no son científicos y que son un tanto contradictorios; parece que existe una cierta correlación filosófica entre este idealismo e igualitarismo y lo que podríamos denominar materialismo histórico, o si se prefiere, materialismo moderno.

Para mí, parece obvio que la inteligencia humana se ha desarrollado, y mucho, en los últimos miles de años. De igual forma, es fácilmente observable la gran diferencia en inteligencia entre diferentes individuos.

Quizás mucho más grande que lo políticamente deseable y por ello se renuncie de antemano a intentar obtener ciertas medidas de la inteligencia de carácter un poco menos relativo que los coeficientes de inteligencia actuales y se oculten o silencien deliberadamente los curiosos resultados de determinados estudios mientras se da publicidad a otros estudios que podríamos denominar sustitutivos.

Al mismo tiempo, se suele indicar las connotaciones nazis de la idea de que la inteligencia pueda ser hereditaria. El peligro de esta forma de razonar es que si se acaba por demostrar que la inteligencia tiene dicho carácter parecería que la ideología nazi es correcta. Yo diría que es mejor no mezclar la política con la ciencia, claro está, si se quiere mantener un punto de vista científico.

Como este punto no nos llevará a ninguna parte, lo cerraré con una cita del punto de vista personal de Galileo Galilei: "Si bien existe una diferencia abismal entre el hombre y los demás animales, podría decirse que este abismo no es más profundo que el que separa a unos hombres de otros". ¡Sus motivos tendría!

4.b.2. Teoría de la selección natural 

Está generalmente admitido que en cierto grado la inteligencia ha de ser hereditaria, como lo demuestra la visible diferencia de inteligencia entre distintas especies animales.

Si la inteligencia genética fuese muy similar para todos los miembros de una especie, sería complicado explicar la aparición de nuevas especies con inteligencias muy superiores.

Que la evolución de la inteligencia animal se haya producido por mutaciones aleatorias de las cadenas de ADN resulta poco más que increíble o de ficción científica por la lotería evolutiva que implicaría. Esta consecuencia es otra de las grandes dificultades para aceptar el carácter fundamentalmente hereditario de la inteligencia, por enfrentarse directamente a la teoría evolutiva de la selección natural.

En esta línea, surgen las ideas de que la inteligencia humana no ha cambiado en los últimos miles de años, que no utilizamos todo nuestro potencial, etc. Aunque lo único que se consiga, si se piensa en ello, es aumentar el problema, pues en algún momento se debió de producir el aumento y, lógicamente, de golpe es todavía más improbable que se produjera por mutaciones aleatorias; pero no pasa nada, porque el largo plazo lo suaviza todo.

Además, el problema cambiaría de dimensión porque, al negar la teoría de las mutaciones, habría que encontrar una teoría alternativa de la evolución que aportase un modelo coherente.

4.b.3. Medio ambiente y desarrollo de la inteligencia 

Es de suponer que las condiciones medio ambientales que pudieran afectar al desarrollo de la inteligencia estarán relacionadas en mayor o menor medida con el coeficiente de inteligencia de las personas con que se convive y otras variables asimismo relacionadas.

Estas interrelaciones podrían entorpecer u ocultar parcialmente el verdadero origen o causa de las capacidades estudiadas en estudios de regresión múltiple.

Otro aspecto del medio ambiente y la inteligencia es la necesidad de ciertas condiciones medio ambientales para el desarrollo del ser. En condiciones muy adversas como falta de oxígeno en el parto, niños criados por lobas, alcoholismo en el embarazo, meningitis u otras situaciones extremas no cabe duda de que el potencial intelectual se verá seriamente afectado.

Sin embargo, en ausencia de esas graves limitaciones, el desarrollo del potencial intelectual, a mi juicio, tendrá una leve reducción sobre su máximo. En otras palabras la inmensa mayoría de la población de un país desarrollado o sin graves carencias alimenticias se encontrará en situaciones medio ambientales superiores a la correspondiente al punto X1 de la gráfica anterior.

Potencial Intelectual  Potencial Intelectual

Un enfoque diferente a lo que se quiere decir en general en cuanto a la influencia medio ambiental en la inteligencia es el aportado por la TGECV- Teoría General de la Evolución Condicionada de la Vida, según ésta la inteligencia y todos los caracteres genéticos se desarrollan a lo largo de la vida de los individuos y además estas mejoras se incorporan a la información genética.

Se podría aclarar las dos posturas con una metáfora un tanto radical por situarse en una escala diferente, los partidarios de la influencia medio ambiental en la inteligencia opinarían que las aves nacen todas con el potencial de volar del águila, pero algunas se quedan en avestruces, otras en gallinas, etc. Por el contrario la Teoría General de la Evolución Condicionada de la Vida plantearía que las aves nacen con una estructura determinada y por supuesto se produce el crecimiento normal en prácticamente todas ellas, perfeccionando el arte del vuelo con su desarrollo y los hijos mantendrán dicha estructura.

En consecuencia, ambas posturas no son tan contradictorias si pensamos que se sitúan en escalas diferentes de análisis de la inteligencia. Yo espero que los resultados del trabajo estadístico del anexo puedan permitir alguna aproximación entre ambas perspectivas.

4.b.4. Deporte intelectual y desarrollo de la inteligencia 

Conviene señalar que una prueba de inteligencia está diseñada para medir ciertas capacidades intelectuales que no aumentan fácilmente con la realización repetida de los mismos. Por supuesto, si nos dedicásemos con mucha intensidad a la preparación de los mismos, nuestros resultados serán superiores pero ni siquiera en este caso sería una cualidad permanente.

A menudo se hace la comparación con el ejercicio físico y el cambio en el rendimiento de los deportistas para justificar el efecto medio ambiental en la inteligencia.

En estos casos, de forma inconsciente todos pensamos en los deportistas de primera línea o profesionales del deporte. En primer lugar, no es normal que los individuos de la sociedad sean profesionales de la inteligencia en el mismo sentido que del deporte, parece ser que se paga menos. Al revés, es de suponer que gran parte de la población utiliza la inteligencia a diario, incluso aunque a veces pudiera no parecerlo.

En segundo lugar, salvo excepciones de profesionales del deporte y de personas que no hagan nunca ningún tipo de ejercicio, yo creo que la velocidad en una carrera de 100 metros lisos viene determinada fundamentalmente por la herencia, es decir, el tipo de constitución física de cada uno.

En ocasiones me pregunto: ¿Hay alguna base científica para decir que la inteligencia y el esfuerzo o rendimiento en un maratón se comportan igual en cuanto al desarrollo de su potencial? ¿Hay coeficientes de potencia maratoniana con distribución normal en la población? ¿Se mantendrá también la convencional igualdad mujer hombre en estas variables? ¿Se puede justificar la diferencia en fuerza física atendiendo a disparidades educacionales en la edad temprana sin apartarse del método científico?

Por otra parte, quizás el tabaco, el alcohol y algunos accidentes de tráfico tendrían un efecto similar en ambos casos.

Detalles adicionales sobre estos temas se comentarán al tratar el modelo de validación del carácter hereditario de la inteligencia incluido en el Estudio EDI.

 

 
 
 
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