3. Sistemas dinámicos con múltiples equilibrios

3.a) Sistemas expertos

El proceso de decisiones humano se configura como un sistema complejo, seguramente uno de los más complejos que existen, en el que influyen innumerables variables de carácter tanto estructural como coyuntural o ambiental.

De la misma forma que los países no tienen el mismo sistema político, cada persona tiene su propio sistema de equilibrio dinámico para la toma de decisiones, con sus sistemas expertos y sistemas de control particulares.

Dentro de las variables estructurales, podemos citar:

  • Diferencias en los sistemas de información y la percepción de la realidad física externa.
  • Distintas dotaciones de capacidades que influyen en la elaboración de construcciones abstractas; dicho de otra forma, en el desarrollo de los sistemas expertos y sistemas de control.
  • Vías evolutivas alternativas respecto a la ponderación de los elementos en los diversos procesos de decisión.
  • Resistencia o respuesta al dolor u otros cambios.

El aspecto más relevante, a los efectos que nos interesan aquí, es el carácter directamente ejecutivo de las decisiones adoptadas. Dependiendo de las circunstancias o contexto, el modelo de toma de decisiones utiliza un proceso u otro; e incluso si el cambio de proceso implica un cambio en la decisión, aunque se sea consciente del cambio, normalmente se ejecutará la nueva decisión. Al fin y al cabo, para eso se ha tomado.

Conviene remarcar que el cambio de operativa en el proceso de toma de decisiones se produce automáticamente, es decir, sin control por parte del consciente. De hecho, la complejidad del funcionamiento del sistema dinámico global seguramente es demasiado grande para él.

Sin embargo, lo que sí podemos hacer es controlar los condicionantes principales del sistema dinámico de manera que garanticemos el funcionamiento adecuado de los sistemas de control y le aportemos la estabilidad deseada, sin olvidar que la flexibilidad es buena y de ahí su existencia y que las excepciones son necesarias como las que provocan la aparición de las emociones.

Entre estos condicionantes se pueden señalar el agua y el alimento de que dispone el cuerpo, ¡Son obvios, pero no por ello menos importantes! ¡Todo el mundo conoce el efecto beneficioso de las vitaminas de las frutas y luego...! Quizás no se haya explicado con la claridad suficiente.

También se encuentran dentro de esta categoría, aunque con un efecto más lento y acumulativo, la falta de sueño y de deporte o ejercicio físico.

 

 

3.b) Emociones

El conocimiento de nuestras propias emociones y su influencia sobre los procesos de toma de decisiones nos ayudará, en su caso, a entender el por qué de algunos cambios en las decisiones previamente tomadas.

¿De dónde vienen las emociones?
¿De dónde vienen las emociones?

Especialmente, conviene identificar los estados de ansiedad e irritabilidad porque es muy posible que, entonces, el proceso de decisión se sitúe entre los sistemas forzados por vicios de la voluntad.

Una de las características de los sistemas de equilibrio dinámico es que a menudo son sistemas con equilibrios múltiples. Es decir, incluso con todos sus parámetros iguales, el equilibrio puede ser diferente en función del camino seguido para llegar al mismo; en nuestro caso, el equilibrio vendrá indicado por la decisión tomada.

Esta característica es de suma importancia pues se pueden producir emociones que provocan situaciones de gran peligro al intentar salir de un sistema forzado; podría ser el caso típico de reacciones incontroladas cuando se está intentando abandonar el consumo de drogas duras.

Menos peligroso, pero más común, es el caso de abandono del tabaco donde lo que se produce es un marcado estado de ansiedad e irritabilidad con la inestabilidad emocional que conlleva para muchos tipos de emociones.

En todos estos casos, lo menos que se puede hacer es intentar controlar las emociones mediante el control de los condicionantes principales mencionados, para que el sistema dinámico vuelva a una senda de normalidad y las emociones no se produzcan de una forma un tanto artificial o no diseñada.

Lo que, por otra parte, me parece peligroso es el manejo de las emociones pues dicho manejo de las emociones pueden alterar su función natural.

 

 

3.c) Esquizofrenia

Seguramente el trastorno más conocido y común del sistema de decisiones es la esquizofrenia.

Todos, en alguna medida, tenemos un cierto de grado de esquizofrenia, a mi juicio es bueno y natural. El problema aparece cuando el grado de esquizofrenia aumenta de forma importante e incontrolada.

Quería incluir un breve comentario en el sentido de que una de las causas principales de este tipo de comportamiento del proceso de toma decisiones puede ser, con independencia de la conocida predisposición hereditaria o genética, el hecho de querer comprender cosas o aspectos de la vida que son realmente imposibles porque no dependen de la lógica sino de las emociones propias y sobre todo ajenas, o todavía más grave, de la particular lógica ajena.

Es más, en muchas ocasiones el error consiste en intentar solucionar un problema que no es problema y además no depende de nosotros. Por poner un ejemplo sencillo y bastante infantil pero que se repite a lo largo de la vida de mil y una formas:

"Yo tengo las manos en la espalda y pregunto: ¿En qué mano tengo el caramelito? Después, lo único que tengo que hacer es poner el caramelito en la mano contraria de la señalada en la respuesta".

Es decir, es un juego en el que la persona que piensa y responde no gana nunca, es un falso dilema, podemos forzar el cerebro todo lo que queramos pero no conseguiremos ninguna solución satisfactoria.

En un intento de comprender algo que se nos resiste, en ocasiones podemos intentar situarnos en posiciones iniciales diferentes, con diferentes prejuicios o preconceptos, forzando a nuestro cerebro a examinar diferentes puntos de vista o perspectivas.

Si lo hacemos con suficiente intensidad y tiempo lo que estamos haciendo es dañando el proceso normal de toma de decisiones del cerebro de tal forma que cambiamos el desarrollo del sistema y no solo se convierte en un proceso automático fuera de nuestro control consciente, sino que también se tiende a modificar nuestra dotación genética relacionada con estos procesos, dado que parece bastante flexible (a mi juicio, claro está), posibilitando la transmisión del problema a nuestra descendencia.

Lógicamente, una persona que se considere bastante inteligente tendrá tendencia a intentar comprender las situaciones mencionadas y por ello, podría haber cierta correlación estadística entre inteligencia y esquizofrenia. Lo que está comprobado es que existe correlación entre esquizofrenia y niveles bajos de inteligencia.

Quizás este efecto fuese mayor en personas con problemas relacionados con la dislexia, puesto que la memoria recrea diferentes puntos de vista por su funcionamiento, si no defectuoso, sí limitado y también tiene cuando menos algunas connotaciones genéticas.

Respecto a la genética de la esquizofrenia, conviene recordar que la concordancia entre gemelos idénticos o monocigóticos para la esquizofrenia es del 0,69 lo que nos indica que tiene un marcado carácter genético mientras que en los gemelos no idénticos o dicigóticos es del 0,10

Este dato nos aporta dos ideas, la primera que NO parece que la información genética esté concentrada en un solo cromosoma y, la segunda, que, o bien es necesaria la presencia de varios "genes" para el desarrollo efectivo de estos procesos, o bien los genes portadores no son significativos en el sentido de "dominantes" o las dos cosas juntas.