María José T. Molina

Teoría Cognitiva Global

INTELIGENCIA, INTUICIÓN Y CREATIVIDAD

Las partes del automóvil e inteligencia

El ejemplo de las partes del automóvil explica el concepto y tipos de inteligencia. Características del automóvil y precisión en su definición.

5. La metáfora del semáforo

A pesar de todas las reflexiones de los puntos anteriores, es posible que no haya explicado con la claridad deseada los diferentes conceptos de inteligencia y sus características principales. En este sentido, creo que existe una dificultad terminológica por la propia naturaleza del lenguaje.

En consecuencia, voy a establecer una relación entre el funcionamiento de nuestro cerebro y sus diferentes partes con el mundo de los automóviles, intentando buscar paralelismos que ayuden a diferenciar los conceptos con precisión y sencillez.

Conviene tener en cuenta que bastantes personas, supongo que por razones emocionales, cuando utilizan la palabra inteligencia, lo hacen como el equivalente a la infraestructura de carreteras del Estado junto a la tecnología internacional de la industria automovilística más alguna cosa rara por si acaso se les entiende algo. ¡Su premisa inicial era que no se sabe a ciencia cierta lo que es inteligencia!

La idea es poner un ejemplo para aclarar lo que se quiere decir, no para demostrar que lo que se dice es cierto. Ahora bien, es posible que al entender mejor las ideas exista una tendencia a comprenderlas y aceptarlas como ciertas o muy posibles.

Analizando el concepto de automóvil se puede comprobar el grado de complejidad conceptual y derivaciones que se nos pueden presentar. Seguramente, valdría cualquier sistema de impulso vital, pero el de los automóviles es muy gráfico y conocido por todos.

 

5.a) Partes del automóvil  

Un automóvil no es lo mismo que un coche, ni que un tren, un camión, un barco, un avión, etc. Es decir, su significado es más complejo que el puramente literal "algo que se mueve a sí mismo" y, aunque todos sabemos lo que es un automóvil, su definición no es sencilla. De igual forma, inteligencia no es memoria, creatividad, habilidad matemática o musical, ni otras habilidades o capacidades intelectuales.

Otro tema, más oscuro que el concepto de automóvil por demandar un paso adicional, es su valoración a efectos de poder efectuar comparaciones entre los distintos automóviles, modelos y marcas; en definitiva, la bondad o medida de la capacidad y eficacia de un determinado automóvil. Una aproximación sería la velocidad media que consigue, pero la velocidad es más un efecto final que una capacidad.

Todavía más peliagudo se nos pone el tema si suponemos que no podemos ver el automóvil, que solo podemos observar sus efectos, es decir, personas o cosas son trasladadas de un lugar a otro en un cierto tiempo y con cierta comodidad, seguridad, etc.

  • Automóvil relacional. 

    Una solución para identificar el concepto de automóvil es la de recurrir a todas sus partes; si conseguimos determinar todos sus elementos, en teoría, podríamos llegar a precisar el concepto referido al conjunto de dichas partes.

    Así, como partes del automóvil más conocidas tenemos que el motor, las ruedas, los frenos y las ventanas. Estas partes del coche están incluidas en el concepto de automóvil; bueno las tres primeras sí pero las ventanas no son necesarias, existen coches que no tienen ventanas. (En ocasiones, utilizaré coche y vehículo por comodidad y variedad expositiva).

    Aunque este concepto de conjunto de las partes de un automóvil sea importante y nos ayude a comprender sus características no parece que sea muy útil para una definición genérica y mucho menos para una estimación de la bondad o medida o valoración de su capacidad.

    Coche de madera   Coche de madera

    Basta indicar que los frenos cumplen una función técnica importante en los coches pero por sí mismos no pueden realizar la función típica de un coche ni son exclusivos de los coches. Las ruedas y el motor, al menos, se puede mover solos, etc.

    De hecho, hasta los talleres, garajes, aparcamientos, calles y carreteras formarían parte del mundo relacional del automóvil en un sentido amplio.

  • Automóvil condicional. 

    Podemos estrechar el círculo al concepto buscado si a un subconjunto de las partes del automóvil relacional le asociamos unas determinadas condiciones de funcionamiento, por ejemplo, que el subconjunto de las partes del coche pueda permitir trasladar personas o cosas de un lugar a otro y con medios propios de propulsión.

    También podríamos asociar distintos modos operativos a un mismo subconjunto de partes del coche y tendríamos automóviles condicionales distintos.

    Ahora empezamos a estar en disposición de observar la bondad de un automóvil particular, por ejemplo de saber cuanto tarda en ir de una ciudad a otra, pero tenemos que tener en cuenta el número de pasajeros, el estado y preparación del conductor, si es de día o de noche, si llueve o no, etc. Como podemos observar, existen multitud de condiciones asociadas al concepto de bondad de un coche o incluso de un determinado subconjunto de partes de un coche.

  • Múltiples automóviles. 

    Se puede contemplar la existencia de coches, partes de coches o subconjunto de partes de coche muy diferentes, su potencia del motor, número de plazas, tamaño de coche, de maletero, todo terreno, tracción cinco ruedas, cadenas para nieve, etc. También diversas condiciones como curvas y carriles de la carretera, etc.

    Efectivamente existirán automóviles preparados para determinadas condiciones y muy distintos entre sí, de forma que su comparación resulte muy ardua e incluso artificial o sin significado real.

    Una característica adicional de los automóviles será la de incorporar un alto grado de seguridad a los pasajeros, de otra forma no llegaría a considerarse un vehículo apto para su función.

 

5.b) El conductor, tecnología del automóvil e indicadores 

En esta metáfora semafórica, la voluntad del individuo podría estar representada por el conductor del automóvil. Evidentemente, el conductor del coche tiene su propia calidad e influye en el resultado de la actividad del vehículo.

Asimismo, el conductor del vehículo será el responsable del mantenimiento, el que se entrene en mayor o menor medida y el que puede decidir sobre algunas de las condiciones de un trayecto; pero para saber su efecto o influencia sobre la calidad o bondad del coche tendremos que especificar qué entendemos por bondad del coche y cómo la medimos y comparamos. Es decir, necesitamos utilizar indicadores de calidad.

Después de los últimos capítulos estamos en mejores condiciones de entender una de las razones importantes de la polémica sobre la heredabilidad genética de la inteligencia y la influencia del ambiente.

Si por inteligencia nos referimos al tiempo que tarda un automóvil en ir de una ciudad concreta a otra, tenemos que reconocer que depende en gran medida del tipo de carretera y curvas, de las condiciones meteorológicas, de si es de día o de noche, del conductor, etc. Y con toda seguridad estos factores ambientales son más importantes que la potencia del motor del vehículo.

Por el contrario si nos referimos por inteligencia a la bondad o calidad del automóvil para realizar cualquier recorrido, en cualquier condición meteorológica, con un conductor normal, etc., entonces, sin duda alguna, la potencia del motor del automóvil será uno de los mejores indicadores, y un pequeño conjunto de indicadores de calidad relacionados con el diseño de fábrica (herencia genética) pueden configurar un índice muy significativo respecto de la bondad buscada.

Por supuesto, que los otros factores cuentan, y un mantenimiento defectuoso puede hacer que el automóvil se estrelle, pero, lo normal, es que con un mantenimiento mínimo eso no ocurra. Un caso real que conozco personalmente es que un coche que se le hizo el rodaje en tres cilindros, por voluntad implícita de los técnicos correspondientes ¡simpáticos!, nunca dio problemas especiales de motor posteriormente.

Otro aspecto interesante de la metáfora del semáforo es el que muchos elementos de un automóvil están correlacionados fuertemente desde el punto de vista tecnológico o de modernidad a pesar de cumplir funciones independientes en la actividad del vehículo.

El tema de entrenamiento también puede ser estudiado, un conductor puede aprenderse las curvas de una carretera de montaña y mejorar sustancialmente el tiempo necesario para un traslado particular. Sin embargo eso no significa que sea mejor conductor, ni que el coche sea más potente, ni que si pasan dos años sin efectuar ese recorrido o se cambia de carretera se mantengan las ventajas obtenidas con el entrenamiento, etc.

Por el contrario: "Un buen conductor, siempre será un buen conductor". Aunque no se sepa las curvas.

Asimismo, "Un buen automóvil, siempre será un buen automóvil". Aunque tenga una rueda pinchada y no se mueva.

Finalmente, señalar que si no tenemos medios de saber las características técnicas de un automóvil, al estimarlas en función del tiempo empleado en un recorrido determinado, se cometerán muchos errores (o la varianza del estimador o estimadores será grande) debido a la gran cantidad de factores que influyen en los resultados concretos de un trayecto particular con un conductor específico...

Nótese que tampoco se pueden aislar fácilmente los factores mencionados porque cada uno de ellos, a su vez, tiene múltiples factores que le condicionan. Citemos que un mismo conductor puede estar cansado, contento, tener prisa... o todo lo contrario.

 

5.c) Indicadores de calidad 

Ahora bien, si realmente lo que queremos es una medida de la bondad del coche en la realización de una función cualquiera sin especificar y poder comparar unos con otros de una forma sencilla, aunque no sea muy exacta, tendremos que buscar los tipos de indicadores de calidad más relevantes.

Un buen indicador de calidad o de la bondad general de un automóvil puede ser su precio, pero éste depende del mercado e incluye aspectos como "coches de famosos o de películas", "coches antiguos", efecto marca y publicidad, accesorios especiales, impuestos, etc. Además no nos serviría para el caso de la inteligencia, aunque exista cierta correlación entre inteligencia y poder económico.

Un aceptable indicador de calidad o bondad específica de un automóvil y seguramente el más utilizado es la cilindrada del motor, se trata de un indicador de las partes del automóvil. Es uno de los mejores indicadores de calidad porque es independiente de las condiciones externas, porque está muy relacionado con el precio, con la velocidad media, con la seguridad, con la tecnología del automóvil, etc.

Si a estos indicadores de calidad le añadimos el correspondiente indicador de calidad respecto al consumo podríamos tener un tipo de indicador compuesto y más preciso que los anteriores. Nótese que este último indicador de calidad también está fuertemente correlacionado con la tecnología del automóvil.

Si este tipo de indicador compuesto llegase a ser de uso común podríamos denominarlo factor "g" de los coches. Aunque no fuese un indicador de calidad perfecto, sería muy cómodo, permitiría comparaciones simples y sería entendido por todo el mundo. Bueno, todos no, siempre habría personas que negasen su bondad.

 

 

* * *

 

 

 

Cuando Mª José acaba el libro le dice Globus a Goblin:

Mª José debe ser muy inteligente,
porque no se equivoca casi nunca. –

Goblin le responde:

– ¡Estoy de acuerdo, y además solo habla de lo que sabe! –

 

 
 
© 2002 Todos los derechos reservados