M O L W I C K
 

María José T. Molina

Teoría de Equivalencia Global

LA ECUACIÓN DEL AMOR

Concepto y definición de segundo y metro

El concepto de tiempo objetivo y abstracto es absoluto y constante. Filosofía y física del tiempo relativista y otra definición de segundo y metro independiente de la velocidad y de la gravedad.

2. TEORÍA DEL TIEMPO

2.a) Conceptos clásicos

2.a.1. La percepción subjetiva del tiempo

El tiempo es un concepto muy filosófico ya que la percepción del mismo es diferente para cada persona en función de la actividad que está desarrollando e incluso del estado de ánimo. Me recuerda la dicotomía básica percepción-realidad de la filosofía que tantas discusiones aporta; muchas de ellas, a mi juicio, totalmente inútiles por situarse fuera de la lógica natural o suponer un callejón sin salida en sí mismas.

Si nos preguntamos qué es el tiempo lo primero que nos percatamos es que el concepto de tiempo se encuentra muy ligado al de la vida misma, es arduo imaginar la vida sin la existencia del tiempo, ¿dónde situaríamos el origen de la vida en tal caso?

Esta acepción del tiempo subjetivo se podría definir como aquélla que tienen los niños pequeñitos cuando son tan pequeños que el mundo es su mundo y ellos dirigen el tiempo. Por eso piensan que cuando se duermen el mundo les espera inmóvil hasta que se despiertan y que todo debería estar igual que cuando se durmieron.

Es obvio que la percepción subjetiva del tiempo cambia radicalmente. Cuando estamos dormidos prácticamente no existe; solo cuando tenemos sueños somos algo conscientes del transcurso del tiempo, pero normalmente no tenemos ni idea de cuánto tiempo hemos estado con un sueño particular.

Cuando estamos despiertos también tenemos una percepción del tiempo muy variable o subjetiva. Si hemos estado muy ocupados parece que el tiempo va más deprisa; por el contrario, cuando nos sentimos aburridos tenemos la sensación de que el tiempo se ralentiza.

Otro efecto similar en cuanto a la velocidad del tiempo se produce por el estado de ánimo. Si estamos muy contentos también parece que el tiempo va más deprisa, mientras que si tenemos un gran deseo de que se produzca un hecho del futuro próximo parece que el tiempo se detiene, como si quisiera llevarnos la contraria.

En definitiva, cualquier actividad, ya sea física, mental o emocional, afecta significativamente la percepción subjetiva del tiempo, sin que tengamos medios de medir con precisión sus pequeñas variaciones.

2.a.2. El tiempo absoluto como concepto objetivo 

Todos los niños tienen una etapa en la que desarrollan el concepto objetivo del tiempo, tiempo absoluto o tiempo constante para comprender por qué han ocurrido muchas cosas y ellos no se han enterado de nada. Sencillamente, han estado dormidos.

Con carácter más general, para evitar la subjetividad de la percepción del tiempo y poder comunicar y reconocer aspectos temporales se crea un concepto abstracto que se intenta medir y determinar por medios independientes del observador: el reloj.

Medición del tiempo  Reloj con colores

La principal característica de este concepto de tiempo es la de ser absoluto y constante. No depende de ninguna variable externa o interna al individuo, es un concepto abstracto, quizás no exista en la realidad, pero como concepto es absoluto y, nunca mejor dicho, real como la vida misma.

Por ello, a lo largo de la historia, la humanidad ha ido desarrollando mecanismos para medir el tiempo absoluto de carácter constante y objetivo cada vez más precisos, llegando a resultados impresionantes en la disminución de los márgenes de error: el reloj atómico.

La definición de segundo  actual es la duración de 9.192.631.770 períodos de radiación correspondiente a la transición entre los dos niveles hiperfinos del estado fundamental del isótopo 133 del átomo de cesio, en un estado y condiciones concretas. Y la definición de metro es la distancia que recorre la luz en el vacío durante un 299.792.458avo de segundo.

En consecuencia, la definición de metro es derivada de la definición de segundo. Si la duración de un segundo cambia, la longitud de un metro debe cambiar para mantener la velocidad de la luz constante como se explica en el apartado siguiente.

Sin embargo, la medición exacta del tiempo absoluto no es posible, todo mecanismo estará inevitablemente condicionado por su propia naturaleza, incluso los relojes atómicos. El único reloj perfecto sería un reloj invisible y abstracto.

2.b) Conceptos modernos 

2.b.1. Definición de tiempo relativista 

El concepto de la Física Moderna de la Teoría de la Relatividad Especial de Albert Einstein nos ofrece un concepto totalmente distinto del tiempo, no se parece ni al objetivo ni al subjetivo de los conceptos clásicos del tiempo. Se trata de un concepto matemático del tiempo.

Sólo hay que saber que la gravedad y la velocidad convencional afectan a la definición de segundo, por cambiar las palpitaciones del átomo de Cesio, para darse cuenta que el tiempo relativista está inmerso en la propia definición actual de su unidad en el Sistema Internacional de Unidades (SI), que data de 1967.

El tiempo es relativo por la Teoría Especial de la Relatividad de 1905 y con posterioridad por la Teoría de la Relatividad General de 1916. Sin embargo, la segunda afecta al tiempo por establecer una equivalencia de la gravedad con la aceleración y, por lo tanto, con los supuestos efectos temporales del movimiento en la Relatividad Especial.

Para resumir este apartado y acabar con el concepto del tiempo relativista, quiero señalar que, como se explicará más adelante, el tiempo relativo que se detecta incluso en los relojes atómicos se debe a un error de medida, por corresponder a un error en la propia definición de segundo, que se adapta perfectamente a la teoría imperante en 1967, pero no al concepto de la aplastante mayoría de la población humana.

En otras palabras, la cesiana (del átomo de cesio y no de Julio Cesar) definición de segundo de 1967 configura un tiempo relativo porque el cesio se ve afectado por cambios en la gravedad y en la velocidad. Si en dicha definición se fijasen las condiciones de gravedad y velocidad respecto al campo gravitatorio donde se encuentra el reloj atómico, entonces la Teoría de la Relatividad dejaría de ser correcta formalmente. ¡Fácil! ¿No?

El nuevo concepto se deriva fundamentalmente, como toda la Teoría de la Relatividad, de la aplicación de las fórmulas matemáticas en la explicación que se hizo del fracaso del objetivo previsto del experimento de Michelson-Morley, en concreto de las ecuaciones de Lorentz.

Matemáticamente la Relatividad Especial dilata el tiempo y contrae el espacio mientras que la Relatividad General, además, curva ambos por afectar a los ejes de las dimensiones.

Análisis más detallado del experimento de Michelson-Morley y de las ecuaciones de Lorentz, dada su importancia, se puede encontrar en los libros de la Teoría de la Relatividad, Elementos y Crítica, y de Experimentos de Física Global.

En dicho experimento, siguiendo sus hipotéticas premisas, la luz recorre espacios desiguales en el mismo tiempo. Por el axioma adoptado de la velocidad de la luz máxima y constante, según la postura relativista la única alternativa que queda es relativizar el tiempo.

Esta afirmación se denomina postulado de la Teoría de la Relatividad Especial, supongo que para ocultar su inequívoco concepto de axioma a priori. En efecto, su segundo postulado dice: "La velocidad de la luz en el espacio libre tiene el mismo valor para todos los observadores, independientemente de su estado de movimiento."

Todo esto supone una contradicción en términos de forma que existen "a la vez" múltiples "tiempos" dependiendo de la velocidad relativa (espacio / tiempo) del observador. Hay que reconocer que es complicado entender frases relativistas como que el tiempo vaya más rápido porque el concepto rapidez incluye la idea de una referencia fija de transcurso de tiempo pero, en fin, la teoría es la teoría.

Por supuesto, con el espacio pasa exactamente lo mismo que con el tiempo relativista, puesto que matemáticamente también se necesita alterarlo para poder mantener el axioma de la velocidad constante.

Si alguien tiene alguna duda de lo anterior se le quitará si lee atentamente la definición de metro.

¡Menos mal que solo tiene dos postulados y que, por lo menos, algo declaran constante! Hasta que se reconozca su incorrección.

Ahora bien, hubo otros elementos utilizados por Einstein para establecer la Teoría de la Relatividad Especial.

Entre ellos se pueden citar:

  • Las ecuaciones de Maxwell de electromagnetismo que permitieron un cálculo más preciso de la velocidad de la luz y apuntaban a una velocidad máxima de la luz.

  • Las ecuaciones de Lorentz que añadían cierta complejidad matemática y aseguraban que la velocidad de la luz fuera siempre la misma, mediante la oportuna transformación en caso de que no lo fuera.

  • La masa relativista junto a la transformación masa energía de la célebre ecuación E = m c² que son efectos reales.

  • Curiosas referencias a la subjetividad del tiempo, como el caso de los enamorados.

  • Ejemplos artificiales sobre situaciones imposibles, como la paradoja de los gemelos, un reloj de espejo en una nave espacial y límites a la simultaneidad por la percepción como el caso del vagón de un tren lleno de trabajadores.

Adelantando un poquito la confusión existente, podemos decir que el tiempo y la velocidad de una pelota pequeña o partícula dependen no ya del punto de referencia con el que se realizan las medidas sino de la velocidad de dicho punto de observación. Es decir, una pelota puede viajar con diferentes velocidades temporales simultáneamente y ¡todos tan tranquilos!

En definitiva, bastantes cosas raras pueden ocurrir y ocurren como consecuencia de una excesiva influencia filosófica y matemática en la física relativista.

Que yo sepa, desde un punto de vista objetivo, todavía no se ha viajado en el tiempo ni ningún objeto ha aparecido o desaparecido de repente por tener una velocidad temporal distinta, aunque ya hay una rama de la Mecánica Cuántica que postula que los fotones están viajando constantemente hacia adelante y hacia atrás en el tiempo que se denomina Interpretación Transaccional.

Una debilidad importante de la física relativista es que no explica qué mecanismos afectan a los relojes atómicos en una nave espacial para que éstos se desincronicen respecto de sus hermanos en la Tierra y, por supuesto, no reconoce que se trata de un error de medida.

Lo cierto es que el cambio de la medida del tiempo relativista coincide con las predicciones matemáticas pero eso no quita que según la Física Moderna los relojes se alteran por arte de magia.

¡Interesante! Un error de medida que coincide con la teoría. O más bien, una teoría que coincide con la supuesta realidad porque ha sido diseñada con ese objetivo, ad hoc, saltándose el sentido común y adaptando la filosofía de la ciencia para poder ser bendecida por el método científico.

 

 

Cuando Mª José acaba la página metafísica,
le pregunta inocentemente a Pollwick:

–¿Qué te parece como ha quedado?–

Pollwick le responde:

–Muy bien, pero no sé, yo creo que lo veo todo en otra dimensión:
¡Pobre la que no esté orgullosa de lo que es y no aprecie lo que no es!

Mª José, un tanto desconcertada, le dice para descolocarle:

Tengo un amigo marica que le gustan los vampiros.

Y Pollwick continúa a su bola:

Pues yo conozco un capullo que tiene vértigo.

 

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