I.3. El cerebro humano

A pesar de los numerosos estudios sobre el funcionamiento del cerebro, debemos reconocer que siguen siendo un enigma muchas de las cuestiones que se plantean en esta materia. Su complejidad no necesita ser argumentada, desde aquí intentaré exponer algunas ideas sobre la lógica de la actividad cerebral y la estructura fisiológica idónea para su optimización, pero advirtiendo de la presencia de un gran componente intuitivo en nuestros razonamientos.

Las relaciones entre el cerebro humano y los modernos ordenadores constituyen un tema apasionante, dadas las similitudes que se pueden observar entre los dos mecanismos a la hora de resolver los mismos problemas. Estos son, principalmente, el almacenamiento y manejo de ingentes cantidades de información.

Por ello, se dedica especial atención a las similitudes entre las funciones cerebrales y los ordenadores, por la ventaja que supone poder analizar o explicar gran parte de la problemática esencial del cerebro con un modelo mucho más simple y conocido por todos nosotros.

El desarrollo tecnológico que está alcanzando el ser humano le ha permitido el diseño de máquinas capaces de emular ciertas funciones cerebrales, llegando a superar al cerebro en casos particulares, como en cálculo y en memoria matemática.

Tanto por el carácter intuitivo mencionado como por la amplitud del tema, no se pretende realizar un análisis sistemático del mismo, sino comentar de forma muy simplificada, algunas de las ideas y reflexiones que más pueden llamar la atención por suponer, en alguna medida, aportaciones nuevas o recogidas de la cultura actual sobre esta materia y, de forma especial, de la TGECV - Teoría General de la Evolución Condicionada de la Vida.

En sentido contrario, la rápida evolución de estas funciones cerebrales que entiendo existe, ha sido uno de los mayores motivos de las reflexiones que me han llevado al desarrollo y formulación de la citada teoría.

De hecho, inicialmente el contenido de este libro se encontraba incluido en el apéndice del libro de la TGECV. La realización del estudio estadístico sobre la heredabilidad de la inteligencia recogido en el anexo ha provocado que definitivamente se separen ambos libros por centrarse ambos en materias muy diferentes aunque, al mismo tiempo, se encuentren totalmente conectadas.

El tiempo dirá si las nuevas ideas están o no en la buena dirección y las modificaciones o precisiones que, en su caso, sean necesarias. Espero que el tiempo sea breve a la luz de los sorprendentes resultados del estudio estadístico señalado ya que parecen confirmar el carácter hereditario de la inteligencia relacional, la significatividad del gen de menor potencial intelectual en el estudio del típico coeficiente de inteligencia (un caso particular de la inteligencia condicional), funcionalidades importantes de la diferenciación sexual y la propia existencia de una evolución finalista.

I.4. Diagrama de las funciones cognitivas  

Esquema de las funciones cognitivas del cerebro humano de la inteligencia y la memoria
Funciones cognitivas

Los animales superiores podemos ser considerados como macro-sociedades simbióticas de unidades más elementales con vida propia, las células. Un aspecto esencial es su elevada organización, que faculta al conjunto de un enorme potencial intelectual y de una voluntad propia e independiente de dichas unidades elementales.

A continuación se muestra un esquema funcional que representa gráficamente los principales conceptos comentados en los próximos apartados y sus relaciones.

Las corrientes de modularidad y conexionismo en el cerebro suponen dos aproximaciones filosóficas que bien podrían ser complementarias.

Igualmente, las teorías actuales sobre las estructuras mentales (constructivismo -Jean Piaget e innatismo -Noam Chomsky) me parecen dos formas de ver una realidad compleja y que no tendrían por qué estar tan enfrentadas; sin querer entrar a discutir además algunas simplificaciones y afirmaciones un tanto gratuitas del innatismo.

El órgano encargado de llevar a cabo las funciones cognitivas superiores es el cerebro. No obstante, seguramente no las realiza de forma exclusiva, por ejemplo, es factible que el sistema de formación de decisiones del cerebro contenga elementos democráticos con relación a las células individuales y su tarea sea, en determinados casos, la de un mero coordinador.

 

 
 
 
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María José T. Molina

Teoría Cognitiva Global

EL CEREBRO
Y LOS ORDENADORES MODERNOS